Pero esto tampoco sereno a los nuestros. Todos parecían querer definir el encuentro por si mismos sin lograr nada positivo. El gol no llegaba y el tiempo corría.
Fonseca de tiro libre, Perdomo de afuera del área, Francescoli en la individual. Todos intentaban sin éxito...
El último centro
Ya pasada la hora Alfonso Domínguez se dispuso a tirar el último centro. Mientras tanto Gregorio Pérez (ayudante técnico) daba el último aliento y el Maestro Tabarez indicaba que aún quedaba un minuto.
Fernando Álvez desde el arco le gritó a Domínguez que amagará porque los coreanos se iban a adelantar. El amague de la "Guacha" mareó a los coreanos que no notaron que a sus espaldas y completamente sólo ingresó Fonseca para conectar el centro.
El "Tigre" cruzó la pelota de pique haciendo estéril el esfuerzo del meta coreano. Después y ya con la pelota besando las piolas emprendió loca carrera hasta llegar a la pista de atletismo donde fue alcanzado por todos los jugadores uruguayos que literalmente se le tiraron encima.
Otro milagro celeste
Todo un país grito el gol (el que junto con el de Peñarol en Santiago y el de Nacional en Tokio completó la trilogía de milagros uruguayos) que dio el pasaje a Uruguay a octavos de final.
Quiso el destino que los de Tabárez se cruzasen con los anfitriones y quedasen eliminados unos días más tarde. Sin embargo, en Uruguay, hablar de Italia 90 es hablar del gol de Fonseca. Una razón más que valedera para dejar su huella.
Detalles:
Uruguay: Alvez, J. Herrera, A. Dominguez, De Leon, N. Gutierrez, Oztolaza (ST 1m Aguilera) Perdomo, Ruben Paz, Francescoli, S. Martinez y R. Sosa (ST 18m Fonseca).Corea del Sur: Choi in Young, Choi Kang Hee, Park Kyun Hoon, Choi Kang Hee, Chung Jong Soo, Hon Myung Bo, Yoon Deuk Yeo, Kwan Hwangbo (ST 35m Chung Hae Won), Lee Heung Sil, Kim Joo Sung, Byung Byung Joo (PT 44m Hwang Seon Hong) y Choi Soon Ho.
Gol: 90' Daniel Fonseca
ALGUNOS CONCEPTOS DEL EX FUTBOLISTA RADICADO EN ITALIA HACE YA 21 AÑOS.
Desde hace años Casal viene anunciando su retiro del mundo de los pases. Saturado por el fútbol y seducido por la televisión, de a poco ha tomado distancia.
Sus apariciones son fugaces. En los últimos años se le vio cuando llamó a Divina Comedia a los entrenadores y después, a los presidentes de los grandes. Más tarde, convocó a conferencia de prensa para aclarar su presencia en el Complejo Celeste y se enojó con las preguntas incómodas que le hicieron los comunicadores de El Observador. Más cerca en el tiempo, fue fotografiado en la puerta del juzgado, acompañado por su abogado Curbelo Tammaro -hoy preso- cuando fue a declarar por su litigio con la DGI. Por último, viajó a Guatemala y Costa Rica; dio notas exclusivas en el lobby del hotel, saludó a los jugadores en la boca del túnel y después, con la clasificación asegurada, los despidió en el aeropuerto.
Los pases más importantes de los últimos años cambiaron de mano; los ha hecho quien era su representado y se ha perfilado como su sucesor. Daniel Fonseca abrió los grandes mercados, como lo hizo Paco cuando florecían los noventa. "Acá el que rompió las reglas fue Paco Casal. No sigan con ese sentimiento de envidia. Con cien Casal se paga la deuda externa y el país está salvado" -declaró en "Las voces del fútbol" de Sport 890, en setiembre de 2006.
Más allá de algunas diferencias que los han alejado por manejos de Fonseca considerados impropios por el entorno de Casal, sus formas en los negocios fueron incorporadas a imagen y semejanza de quien representa su espejo.
"No voy con la pistola amenazando a los presidentes. ¿Sabés cuántas veces me llamaron para pedirme adelantos porque no tienen para el agua caliente?" Y no se detiene: "No tengo problemas en que los clubes ganen pero piden USD 3 millones ó 4 millones por un jugador que gana $14 mil por mes, y eso no puede ser". Y refuerza su sentencia: "Yo tengo que darle al jugador los zapatos, bancarle una clínica privada y darle techo si no tiene, pero después el club quiere ganar USD 5 millones ó 6 millones".
Ese rechazo hacia la clase dirigente que no se disimula, quedó expuesto en algunas negociaciones. Danubio recibió una oferta millonaria por Édison Cavani: USD 1.500.000 libres del Dínamo de Kiev. Fonseca persuadió al juvenil para que no aceptara.
"Yo no mando a un jugador mío a jugar con los pingüinos. Vos mirás por tu club pero yo miro por el jugador" -le dijo a Del Campo.
"Te equivocás. Yo miro por otros cientos de jugadores que están en el club y a muchos los representás vos" -retrucó el presidente de Danubio.
Al final, Cavani se fue a Palermo con un emisario italiano. Fonseca se quedó sin negocio y recibió amenazas en su casa de Como.
El año pasado se llevó a otro danubiano. Sebastián Gallegos, el habilidoso de la sub 17, terminó en Atlético de Madrid. Cuando tuvo que firmar contrato cumpliendo con una exigencia de la AUF, volvieron los problemas. Al final lo hizo para poder ir al Mundial pero el negocio de Fonseca ya estaba cerrado.
Con Defensor estaban en buenas hasta que surgieron ofertas por los hermanos Cabrera. Desde Holanda ofrecían más de un millón y medio de dólares por los dos defensas. Fonseca se vio fuera del negocio y trancó todo. Al final, los aseguró por un millón. La actitud molestó: los violetas descartaron de plano la continuidad de Sergio, el padre de los jóvenes Cabrera que venía acompañando al Polilla Da Silva. Leandro fue negociado y el Atlético Madrid volvió a ser destino de otro de sus representados. Colocó a uno en mucho más de lo que pagó por los dos hermanos.
Italia, España, Holanda, han sido destinos de sus representados y en esos países, grandes equipos. Los vínculos personales son la llave que le permite el acceso a lugares impensados, llevando a novatos. Por ejemplo, su amistad con Berlusconi hijo hizo posible que Cardaccio y Viudez llegaran al Milan.
Fue una experiencia única. Tiempo de aprendizaje junto a fenómenos del fútbol mundial. Etapa de asimilación de usos y costumbres indispensables en el profesionalismo del primer mundo. Pero duró hasta que el Milan necesitó los dos cupos. Jugaron muy poco. Casi nada oficialmente. Los dejaron libres hace ya varios meses. Viudez volvió a Defensor. Cardaccio no tuvo espacio en Nacional y consumió sus horas entrenándose en Los Céspedes sin poder jugar.
¿Era realmente inviable la posibilidad de colocarlos en otro equipo del mercado europeo? "El pibe está acá, con nosotros, sin tener un futuro definido mientras el representante está pescando en el Adriático y ni se preocupa por él" -se oyó decir con indignación a una voz tricolor.
Cardaccio no toleró más: "Fue algo confuso. Nadie me explicó nada. Algo injusto conmigo. si sabía que iba a estar tres meses sin jugar no rescindía con el Milan". Y no dudó en dejar constancia de la falta de interés de su representante: "Yo esperaba simplemente un llamado" -dijo en Radio Sport.
Tabaré Viudez tampoco sigue; se fue con un mexicano. Antes había pasado con Sebastián Viera y con Willams Martínez.
Por si fuera poco, cuando se venía el brindis de fin año la noticia se divulgó y sorprendió: "Fue entregada en la Secretaría del Consejo Ejecutivo, la nota del juvenil Nicolás Lodeiro, donde comunicó en forma oficial a la AUF y pidió que se le notificara también a la FIFA, que rompió el vínculo contractual con el agente Daniel Fonseca. el malestar de Lodeiro con Fonseca, que hacía casi cinco años representaba al sanducero, surgió por el gran distanciamiento del empresario con el jugador en instancias decisivas de carrera deportiva en el último año" -publicó La República el 23 de diciembre.
"De acuerdo a las versiones de Lodeiro, Fonseca no lo llamó nunca pese a ser campeón uruguayo, capitán de la sub 20, citado a la selección uruguaya mayor y campeón del Apertura, lo que molestó severamente al jugador quien terminó tomando la decisión de alejarse del contratista" -se leyó en Últimas Noticias dos días antes.
"Lodeiro le devolvió -mediante certificado notarial- un departamento y un auto que le había proporcionado el representante, y comunicó la finalización del vínculo de representación a la AUF, al club Nacional, al agente y a la propia FIFA".
Hace tres años, en el reportaje de referencia de este artículo, Fonseca dijo en "Las voces del fútbol": "llamen a todos los jugadores de fútbol que manejo y pregunten qué piensan de Fonseca y del grupo Fonseca".
No fue necesario llamar a Lodeiro para que se manifestara: "Creo que hay un error; los empresarios futbolísticos son empleados de los futbolistas, tienen que estar a nuestra disposición y no al revés, como pretenden algunos empresarios. Reconozco que su tarea es importante pero lo que no podemos perder de vista es que si no existimos los futbolistas, los empresarios no tendrían razón de ser" .
youtube.com2 min - 7 Nov 2010 - Subido por futbolml76
gol de Fonseca a Corea
Si bien los rumores dicen que otro empresario anda metiendo la cola -mejor dicho, mucha plata- lo concreto es que la respuesta cayó sola, por su propio peso. Cuestión de tiempo, ese juez infalible que pone las cosas en su lugar.